Resumen del caso
Ramón dejó su piso de alquiler pero llevaba más de un mes intentando recuperar la fianza del alquiler y la garantía adicional de 1.660€, pero, sin éxito. Después de transcurrir el mes que tenía el propietario para devolver la fianza, el cliente acudió a Resolvier. Finalmente, en solo dos semanas pudimos recuperar 1.450€, casi 90% de la cantidad reclamada.
El problema (recuperar fianza alquiler)
Ramón era el inquilino de un piso en el Hospitalet de Llobregat. Rescindió el contrato el 31 de julio de 2024 porque se trasladaba a otra ciudad y necesitaba el dinero para pagar la fianza del nuevo piso de alquiler. Sin este dinero, tenía muy pocas posibilidades de vivir en otro sitio y tenía bastante urgencia para solucionar el problema.
El propietario no quería devolverle la fianza de 980€ ni la garantía adicional de 680€ alegando una serie de desperfectos en el piso, principalmente la falta de pintura y unas presuntas deudas en alguno de los suministros.
INFO💡:Existe un plazo de un mes para la devolución de una fianza tal como estipula la Ley de Arrendamientos Urbanos que en el caso de no cumplirse generaría unos intereses legales.
La entrega de llaves se produjo el día 31 de julio y después de haber transcurrido un mes, el propietario seguía sin devolver el dinero.
Sobre la reclamación relativa a pintar el piso: esta no se sustentaba porque cuando entró a la vivienda, esta estaba en las mismas condiciones en las que la dejó. Tenía un video que demostraba ese estado inicial, y además, la propia inmobiliaria y algunos amigos suyos fueron testigos de la falta de pintura en el momento de entrar en el piso. Enviar después una factura para pintar el piso del mismo importe que la fianza parecía una excusa para no devolver el dinero. Incluso, nuestro cliente pintó una habitación porque había varias humedades.
Sobre la reclamación relativa a los suministros, nuestro cliente facilitó a la propiedad los CUPS (Código Universal del Punto de Suministro) correspondientes a todos los servicios, con el fin de que pudieran realizar el cambio de titularidad sin dificultad. Si existía alguna deuda, en todo caso sería entre la compañía y nuestro cliente, y no afectaría a la nueva alta a nombre de otro titular. Tal como estipulaba la cláusula novena del contrato, el arrendatario era el encargado de la contratación, adquisición, conservación, reparación o sustitución de los contadores de suministros así como del consumo que se derive. Así que ese no era un motivo fundado para retener la fianza.
Ramón ya había llamado varias veces y enviado un par de correos a la inmobiliaria sin obtener respuesta. Tampoco le contestaba el propietario. Había solicitado el comprobante del depósito de la fianza en el momento de la formalización del contrato y tampoco se lo habían querido facilitar. Así que, solicitó un certificado del depósito de la fianza al Institut Català del Sol (Incasol). Dicho organismo confirmó que no constaba ningún depósito a su nombre, lo que acreditaba el incumplimiento legal del propietario de depositar la fianza en dicho organismo, con las posibles sanciones que de ello pudieran derivarse.
Cómo Resolvier solucionó la reclamación
Se envió una reclamación por escrito a la inmobiliaria, que se desentendió del asunto alegando que teníamos que tratar directamente con el propietario. Posteriormente, tuvimos varias conversaciones con el propietario con el objetivo de llegar a un acuerdo. La advertencia de una posible denuncia por no haber depositado la fianza ante el organismo competente resultó determinante para que el propietario desistiera de retener la fianza.
Pasado solamente dos semanas, finalmente llegamos a un acuerdo. Redactamos un documento de conformidad donde se afirmaba que el cliente recuperaba la cantidad de 1.450€ a cambio de no emprender ninguna acción legal contra el propietario ni reclamar ninguna otra cantidad adicional. A los pocos días de firmar, Ramón recuperó la fianza del alquiler y se cerró el caso.